Urge agenda digital y un mayor provecho de las Telecom
Propuestas que van y vienen, discursos que se quedan en buenos propósitos, acciones que se han quedado a medias sin rumbo fijo, infraestructuras poco explotadas, asignación del espacio radioeléctrico a cuentagotas, escaso talento por el poco impulso educativo, entre otros problemas que han diezmado en el aprovechamiento de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC).
Por José Antonio Ramírez (*)
Y lo anterior sólo ha creado un panorama preocupante de un México que permanece estancado dentro de un mundo cambiante, que adolece de una agenda digital para fomentar el desarrollo tecnológico, la innovación y formación de recursos humanos capacitados en áreas que van a ser la solución del país. Sobre ello, existen innumerables propuestas, pero la mayoría no logran realizarse.
Entre otras razones, México permanece atrapado en caudillismos de funcionarios gubernamentales que, en los distintos períodos sexenales, finalmente son quienes definen el rumbo de la regulación y creación de infraestructuras para las telecomunicaciones, las cuales cada vez se están integrando más al entorno de las TI en soluciones que prácticamente abandona la idea de ver el sector como un ente aislado o separado.
Pero otros rubros que llaman la atención por su lenta capacidad de respuesta es la decisión con que el gobierno atiende la adjudicación de concesiones para explotar nuevas frecuencias del espectro radioeléctrico, principalmente aquellos operadores que se desesperan por no poder brindar servicios de avanzada y expandir sus mercados ante el asedio del proveedor dominante.
De igual manera resulta atrayente que las TIC que actualmente se disponen distan mucho de ser el elemento fundamental para incentivar la competitividad que se necesita y no corresponden al tipo de país que es México. A ello, se suma que existe un subdesarrollo sectorial y un retroceso notable en educación, donde sólo son atractivas carreras profesionales de poca relevancia para las actuales y futuras necesidades del país.
Expertos, académicos, analistas y representantes de la industria de las TIC han coincidido en lo anterior en diversos foros que sobre la materia ha organizado en diferentes momentos la Revista RED en los cuales he atestiguado con mucho interés y asombrado por la inquietante participación de los especialistas.
La oincidencia de las discusiones siempre ha tenido como protagonista principal la situación actual y futuro de las TIC en México, que ahora vislumbra un panorama un poco más incierto debido al entorno de desaceleración y crisis económica de todos conocido, tanto en el país como a nivel mundial.
Pero aunque se han dado ya algunos anuncios, como la próxima licitación de frecuencias y la disponibilidad (no aclarada ampliamente de la red de fibra óptica de la Comisión Federal de Electrecidad, la asignación de más poder de decisión del titular de la Secretaría de Comunicaciones), sigue prevaleciendo la ausencia de acuerdos concretos para dar seguimiento a acciones e iniciativas que de manera integral atiendan metas y objetivos en el desarrollo e implementación de las TIC para impulsar la competitividad y la innovación.
Además ha sido notorio que desde que las telecomunicaciones y de que se ha extendido el uso de las tecnologías de información e Internet, lo cierto es que en los distintos gobiernos panistas no se ha instrumentado una agenda digital que, entre otros rubros, garantice una mejor educación e incentive las carreras relacionadas con la ciencia y la tecnología, además de que cubra diversos aspectos.
El consultor independiente Carlos Escalante ha externado que ya se disponga de ingenieros con visión regulatoria, financiera y que entiendan lo que ocurre en todas las áreas de una empresa, “porque quienes generan la riqueza son las empresas y no los gobiernos”.
Estudiantes se quieren volver ricos rápida y fácilmente
En contraste, Federico Kuhlman, Jefe del Departamento Académico de Sistemas Digitales y Director de la Carrera de Ingeniería en Telemática del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), ha secundado la idea de priorizar el impulso de la educación dentro de un proyecto de largo plazo, sobre todo cuando “tristemente no se tiene una agenda digital.”
“Lo que necesitamos son ingenieros, tecnólogos que entiendan la problemática y sepan aplicar los conocimientos de la ciencia y la tecnología para resolver problemas para crear satisfactores, y esa es una misión grande”, según el representante del ITAM.
Dice que sólo mediante una política gubernamental sólida se podrá cambiar la lamentable tendencia que cada vez tienen los jóvenes, de interesarse más en carreras que tienen que ver con sueños de finanzas, de grandes empresas, administración y economía.
Y es que ve en todo ello un horizonte real, pero igual de preocupante: “Entre menos solidez tengan en la física y las matemática, más atractivas se vuelven esas carreras, porque el sueño (de muchos jóvenes) está en hacer cosas que les hagan ser ricos de manera rápida y sin demasiado esfuerzo, lo cual es un error.
Lamenta que en el gobierno se carezca de programas sólidos para fomentar el desarrollo tecnológico, la innovación y, sobre todo, la formación de recursos humanos capacitados en todas las áreas que van a ser la solución del país. Y es que disponer de recursos humanos para la investigación y lograr niveles de excelencia, es importante para fomentar la innovación.
“Si ustedes ven los índices de competitividad, de acceso a la tecnología, de desarrollo humano y de oportunidad digital que publican en las organizaciones internacionales de prestigio, en muchas de ellas aparece el rubro de educación y ahí México tiene una falta grave”, subraya el representante del ITAM.
Si bien no los menciona específicamente, merece citar que entre los más recientes de estos análisis sobresale el del Foro Económico Mundial, que en su Informe Mundial de Competitividad 2009-2010, aplicado en 134 países,que colocó a México en la posición 62 de este rubro, lo cual equivalió a perder ocho sitios en esta materia en contraste con 2007, cuando ocupó el lugar 52.
Escasea personal capacitado en ingeniería, ciencias y matemáticas
La falta de personal capacitado, de científicos e ingenieros fueron algunos de los principales factores que incidieron negativamente en la competitividad del país, de acuerdo al estudio. De hecho, el mismo análisis coloca a México en el lugar 105 en dicho rubro.
De igual manera la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) aborda el mismo problema en su estudio Espacios Iberoamericanos: La Economía del Conocimiento, que lanzó apenas en noviembre de 2008, donde considera que en la región, a la que pertenece México, existe un profundo rezago educativo.
Refiere que si bien los países latinoamericanos han registrado avances significativos, principalmente en la cobertura escolar de primaria y secundaria, la calidad de la enseñanza y del aprendizaje dista mucho del nivel alcanzado en las economías más desarrolladas.
El Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA) de la OCDE evalúa los resultados del proceso de aprendizaje mediante la medición de los conocimientos y habilidades adquiridas por los alumnos para su plena participación en la sociedad del conocimiento. Al respecto, la CEPAL subraya que tanto en la prueba de ciencias como en la de matemáticas los resultados logrados por los alumnos de América Latina, incluido México, fueron muy deficientes.
Como éstas y otras muestras que se analicen, México sobresale por estar en los últimos lugares, expone Federico Kuhlman. El académico considera que nada más es suficiente con ver esos indicadores para conocer porque México ha reducido su competitividad.
Sin embargo, Adrián Cuadros, Director de Tecnología de Alestra-AT&T, dice que pese a todo se tiene la infraestructura necesaria en México para la innovación, la cual es una cultura que las organizaciones deben acuñar día a día. “La innovación, de la que los científicos e ingenieros son la base, debe ser entendida no como una tarea de unos pocos, sino de toda la organización en un cien por ciento; debe de tener en el DNA la cultura de la innovación y no nada más el personal de mercadotecnia, de tecnología o los gerentes de sistemas”.
Atrapados en caudillismos sexenales
Carlos Ecalante señala a su vez que mientras el país siga atrapado en caudillismos y en tanto no se fortalezcan sus instituciones, difícilmente se lograrán los avances que se están exigiendo.”Vamos a seguir atrapados en la agenda renovada de cada uno de los caudillos que van llegando”.
A su criterio define caudillos a todas aquellas personas que llegan a secretarios, subsecretarios y presidentes de la Cofetel (Comisión Federal de Telecomunicaciones). “Vienen con su agenda, pero es una agenda que si la analizamos detenidamente no concuerda con los demás asuntos del país”.
Al final de todo, manifiesta que cada quien está yendo hacia un lado que muchas de las ocasiones es diferente al lado al que deberíamos estar, lo que ha propiciado que se carezca de una agenda digital y una planeación de largo plazo que garantice una adecuada educación para todos.
“Vamos atrasados 10 años en educación global, y no nada más me refiero a la educación global en términos de que cada mexicano que se ha instruido aquí pueda ser exitoso en otro país, sino que nuestra educación tiene que cubrir diversos aspectos, como el desarrollo de negocios y promoción”, indicó.
Similar posición manifista Sergio Carrera, Director General de Comercio Interior y Economía Digital de la Secretaría de Economía, al reconocer que al país le urge mucha más gente preparada, certificada y con competencias bilingües completas, por lo que proyectó que en su ámbito de servidor público se mantendrán los mecanismos de apoyo para fortalecer la competencia entre las personas y las empresas.
El funcionario revela que aunque culminó sus operaciones en septiembre pasado porque su fondo se agotó, el Prosoft -programa en el que la SE ha impulsado el desarrollo de la industria nacional del software- continuará el apoyo de proyectos y mecanismos que permitirán atender de mejor manera la demanda de capacitación, calidad y ampliación de las capacidades productivas.
Carlos Escalante deploró, por otra parte, que en México prevalezca más la búsqueda de soluciones políticas a temas que no lo requieren, sin mirar que existen otras cosas que requieren un enfoque práctico. “Ha y una adicción al gradualismo, en donde todo se quiere hacer despacio, simplemente porque no podemos hacer cambios muy rápidos y no estamos preparados o no entendemos lo que se requiere.
Ejemplificó el caso de la larga discusión de los temas fiscales, de los que se seguirá cuestionando por varios años más sin que el esquema de contribuciones siga sin ser eficiente. “Siempre estamos esperando el momento adecuado para hacer las cosas y nunca llegará si no lo provocamos y creo que lo deberíamos de estar buscando”.
Regulación obsoleta en materia de telecomunicaciones
Al secundar la afirmación de que en el país las autoridades se ocupan en discutir temas que no lo requieren, en vez de aquellos que si necesitan una respuesta urgente, Jorge Eduardo Arreola Cavazos, director de Asuntos Jurídicos de la Telefónica Española, explicó en detalle el largo reclamo de los operadores para la asignación de nuevas frecuencias del espectro radioeléctrico.
Si bien la posición del principal operador de telefonía móvil es de privilegio, porque tiene todas las ventajas técnicas y legales a su alcance, en los demás carriers la situación es de desesperación porque no se ha atendido las necesidades que sus suscriptores y el mercado de las telecomunicaciones está demandando actualmente.
Entre algunas limitaciones que la industria de telecomunicaciones se ha manifestado, Arreola destacó el de la interoperabilidad entre las redes, en donde a más de 11 años de haber iniciado la apertura a la competencia, sigue habiendo distintas redes que aún no pueden comunicarse entre sí.
Insistió porque haya mecanismos de interoperabilidad entre las redes de los distintos operadores, simplemente para que se permita integrar mejores servicios de interconexión e interoperabilidad para los usuarios. “El ideal es que todas las redes de telecomunicaciones funcionen como una sola para acabar con el vicio de andar cargando teléfonos diferentes por todos lados”, ejemplificó.
Se desaprovecha el espectro radioeléctrico
En su amplio análisis sobre los principales problemas del sector, consideró que si bien los usuarios demandan cada vez mayor ancho de banda, es importante que los operadores dispongan ya de mayor espectro radioeléctrico. Sin embargo, lamentó que el Estado mexicano siga teniendo bajo reserva ciertas bandas que al no tenerlas disponibles y a pesar de tener usos sumamente atractivos para fines de comunicaciones, los operadores tienen que incurrir en soluciones más caras y menos eficientes para el usuario..
Y es que el espectro radioeléctrico solamente tiene valor cuando se usa, una frecuencia que no es asignada y que no sirve para brindar servicios, pierde valor y por desgracia ya no recupera. “Simplemente es un valor perdido; por lo cual es importante que el gobierno proceda en buscar nuevas bandas de frecuencia para el servicio de telecomunicaciones inalámbricas y que ese espectro quede disponible a los operadores”, resaltó el representante de Telefónica Española.
En apoyo a lo expuesto por Arreola, el Director Regional de Tecnología, Operaciones y Sistemas de Telefónica Movistar México, Jorge Miguel Moreno Camacho, expresó que dentro de la empresa española “nos tiene bastante ocupados y preocupados” que el asunto del espectro radioelectréctrico no se usa, es inservible y se desaprovecha.
Moreno Camacho resumió que la falta de disponibilidad del espectro es un freno: “En nuestro caso no podemos desplegar espectro en la Ciudad de México por lo cual es un asunto estrictamente de regulación que creo debe estar incluido en la agenda de los próximos meses para su resolución.
Federico Kuhlman, del ITAM, sostuvo a su parecer que esta coyuntura que se vive con la falta de disponibilidad del espectro tiene mucho que ver al hecho de que en México no se hace una legislación, regulación o reglamentación que visualice escenarios de las cosas tecnológicas para dentro de 15 años y regular en base a ello.
“En el pasado, como en el presente, las acciones que se toman han estado orientadas a cubrir los agujeros y parchar los errores del pasado”, razonó el académico del ITAM al hacer hincapié en que todos los proyectos de leyes de telecomunicaciones y de interconexión sólo pretenden eliminar errores que se cometieron en los reglamentos, las leyes y otros ordenamientos del pasado sin ver lo que se ha hecho en las organizaciones.
Desperdiciada la red de fibra de CFE
Desde junio del 2006, la Cofetel anunció un programa de licitación de frecuencias que incluía el espectro de 1.9 gigahertz, que permite la prestación de servicios de tercera generación (3G) y banda ancha móvil. A la fecha ni siquiera se conoce aún de las bases sobre cómo se va a llevar a cabo esta licitación.
Para operadores como Telefónica, que carecen del espectro necesario y suficiente para introducir servicios 3G, todo lo anterior ha impedido proveer mayor ancho de banda a sus clientes. “Y no somos el único que necesita espectro, también Telcel a pesar de su gran tamaño y del crecimiento que ha tenido; seguramente que también requiere espectro adicional. Nextel, por ejemplo, también lo necesita para agrupar nuevas tecnologías”, agregó Jorge Eduardo Arreola.
El directivo de Telefónica Española lamentó que tampoco haya sido atendido el reclamo de cómo se le va hacer para mover entre sus centrales de Movistar México y a lo largo del país ese mayor ancho de banda que se le dio al cliente.
Expresó que si bien una vez que llegan nuevas redes y que existe competencia, es importante que esa infraestructura de telecomunicaciones que ya fue desarrollada, pueda ser accesible para todos los operadores que tienen necesidad de utilizarla para brindarle servicio a sus usuarios, y que pueda utilizarse considerando lo que ha costado y que se obtenga un retorno sobre esa inversión.
El señalamiento de Arreola se debió a que actualmente, por ejemplo, existen en el país redes de fibra óptica que pueden utilizarse mucho mejor de lo que hoy lo está ocurriendo.
Se refirió específicamente al caso de la red de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la cual cuenta con 36 fibras de las que actualmente utiliza sólo dos para telemetría, otras dos para transmisión de servicios de telecomunicaciones y tiene aún 32 fibras sin utilizar. En realidad, expuso, es una alternativa que tenemos en México y en la cual varios operadores han estado insistiendo recientemente.
Declaró que cada operador -con un par de fibras y tecnología DWBM- podría explotar esas capacidades para brindar servicios de forma que satisficiera sus requisitos de capacidad para los siguientes años. “Imaginemos que haya cinco, seis, siete operadores utilizando esa red que mide alrededor de cuatro mil kilómetros, seguramente que la competencia que se generaría eliminaría el problema de los altos costos de transmisión”, abundó.
Con lo anterior, aseveró que en realidad la transmisión tendría un costo muy cercano a cero, tan pronto se disponga de esa infraestructura, lo cual en gran medida ayudaría a proporcionar los servicios que hoy los usuarios demandan, como las prestaciones de mayores anchos de banda, por lo que no sería correcto, ni para el país ni para la sociedad, que se utilicen recursos para construir infraestructuras alternativas cuando ya existen y pueden utilizarse mejor de lo que hoy lo hacen.
Necesario que la autoridad se involucre más
El representante de los asuntos jurídicos y de regulación de Telefónica puntualizó la conveniencia de que en México las autoridades se metieran más en estos temas y que los operadores pudieran compartir la infraestructura de, por ejemplo, los emplazamientos que se tienen que realizar, como los de antenas, ductos, espacios en centrales y para puntos de interconexión, de manera que se logre un despliegue mucho más rápido económico de sus servicios e todo el país.
Expresó su desacuerdo en el argumento de la CFE de no permitir el uso de las fibras a los operadores, en el sentido de que pondría en riesgo la continuidad y calidad del servicio eléctrico, ya que no ocurre así porque en otros países, como España, Francia e Italia, las fibras oscuras se les arriendan a los operadores que las pueden utilizar.
Respecto a qué es lo que sí se puede subastar del espectro, apuntó que simplemente se necesita que a la brevedad la Cofetel decida tres aspectos básicos que son los únicos que hay que mejorar porque “el sistema funciona, todo está funcionando”.
El primero es la fórmula de contraprestación de pago del espectro, que la tiene que verificar la Secretaría de Hacienda; el segundo se refiere al modelo de título de concesión, el cual se va a otorgar a quienes obtengan ese espectro y que debe documentar la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Finalmente, el tercero, que consiste en cuál va a ser el límite de acumulación de espectro para los operadores que van a participar en esa subasta y que tiene que examinar la Comisión Federal de Competencia.
En su oportunidad, Alejandro Pisanty Baruch, de la UNAM, apoyó la idea de que redes como la de la CFE estén disponibles, pero que la misma se vuelva efectiva y que se establezca un mecanismo para que también las redes privadas puedan encontrar estímulos fiscales o el cumplimiento de obligaciones sociales de las empresas en proveer mayor ancho de banda superior al gigabit, en fibras oscuras de las capas bajas del modelo de la red.
Otro uso importante de estas redes de banda ancha sociales es proveer una pista de pruebas, un espacio para construir las maquetas de proyectos que apoyan Prosoft y Promedio que no pueden ser escalados a un mayor nivel porque quienes los producen no saben, por ejemplo, cómo se comporta su portal a la hora que tienen 150 mil usuarios y no pueden pagar por un enlace STM1 por dos semanas para hacer sus pruebas.
A su vez, Javier Pérez Mazatán, Director Adjunto de Innovación y Conocimiento de Infotec, principal centro público de innovación y desarrollo tecnológico que contribuye a la competitividad del gobierno y de las pequeñas y medianas empresas, expresó la necesidad de que el país haga su propia receta de innovación, independientemente de lo que las normas dicten.
Asentó que la falta de continuidad e inconsistencia que ha habido en programas de largo alcance, “no nos han permitido llegar a que tengamos un completo programa de innovación y otro más que nos lleve a no preocuparnos, que se cumpla, implemente y, en ese sentido, realice acciones muy específicas y se sigan en el largo plazo”.”.
Para lograr lo anterior propuso enfocarse en cuatro aspectos: el primero de ellos, la relacionada con la debida explotación de tecnologías como Web 2.0 y Web 3.0, así como de a explotación de toda esta generación de Internet que pudiera proveer mayor comunicación hacia un gobierno ciudadano de primera. La segunda se refirió a extender el acceso y uso de Internet al máximo de población posible.
La tercera, aprovechar la Web 2.0, que por impulsar el uso de Wikis y redes sociales, es ideal para establecer foros de miles de millones de personas a través de Internet y que en ello los ciudadanos se conviertan en generadores de contenido en particular, lo cual ayudará influir considerablemente en el desempeño del propio gobierno. Y la cuarta, aprovechar la economía del conocimiento o nuevas formas de hacer negocio a través de las facilidades de llegar en todo momento a las personas, los usuarios finales con nuevos estilos de hacer negocio.
En este repaso de lo expuesto por los expertos y especialistas, se resumieron así los aspectos de mayor trascendencia abordados ahí y que para los siguientes meses promete mayor discusión, pues en el entorno de las TICs s mueven diversas acciones que cada vez involucran a más segmentos de usuarios.
(*) Artículo publicado en la Revista RED de Diciembre 2008-Enero 2009 con algunas modificaciones de actualización por parte del autor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario